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20/8/08

La Oración de Confesión

Texto: Salmo 51.1-17

Introducción:


Este salmo es una oración de confesión de David después de que vino a él el profeta Natán enviado por Dios a denunciar los graves pecados que el rey había cometido
contra Dios y contra personas inocentes. En momentos de ocio David vio a una hermosa mujer de la cual se sintió completamente atraído, a tal grado que llegó a tener relaciones sexuales con ella; esta mujer llamada Betsabé quedó embarazada, situación que complicó tremendamente las cosas, pues ella era casada con un fiel hombre llamado Urías. David intentó manipular las cosas para que el bebé pareciera ser del esposo de Betsabé, al ver fracasado su plan buscó la manera de que aquél fuera matado en la guerra. La descripción completa de los hechos precedentes a esta oración sublime la encontramos en 2S 11-12.15.

Este y otros salmos muestran que el rey David se sintió verdaderamente arrepentido. Analizaremos las actitudes de David mostradas en esta oración.

I DAVID APELA A LA PIEDAD Y MISERICORDIA DE DIOS. En el v1 dice: ...

David no se afirma en sus propias obras pasadas, no le saca en cara a Dios todo lo que ha vivido: sufrimientos, pérdidas, andar huyendo de Saúl, etc.. No dice "Dios, acuérdate que tú dijiste que yo era un varón conforme a tu corazón así es que perdóname". Sencillamente, lo que hace es humillarse hasta besar la tierra y llorar de todo corazón pidiendo misericordia. Este gran rey, a quien el pecado ha rebajado a la condición de un gusano, se aferra a lo que nunca podrá fallar "la multitud de las piedades de Dios”.

David conoce a Dios por experiencia propia, no necesita que le estén contando cómo actuar con Dios, ¡ han tenido tantas vivencias juntos! Ha recibido tanta revelación divina, es cosa de leer los salmos. ¡Cuántas veces, tal vez sin darse cuenta, el Espíritu Santo utilizó sus labios para entregar palabra profética! Como lo conoce sabe que Dios no cambia, que es tardo para la ira y grande en misericordia.

Por ello y más, David tiene la certeza que Dios lo perdonará. Este rey ha conocido tanto de las misericordias divinas, cuántas veces la amargura provocada por sus pecados fueron dulcificadas con el inigualable perdón de Dios.

II DAVID RECONOCE SU CONDICION. En los vv2-5 leemos ...

Estos pasajes claramente nos muestran que David sabe que ha pecado contra Dios. El primer paso para recibir el perdón divino es reconocer nuestra desobediencia ante los mandamientos bíblicos.

Reconoce su naturaleza pecaminosa. No está diciendo que las relaciones sexuales entre su padre y madre a través de las que fue concebido hayan sido pecaminosas, sino que por el hecho de pertenecer a la raza humana tiene tendencia al pecado.

Y, por sobretodo, sabe que no es digno de perdón, por lo tanto, cualquier disciplina que se le aplique será justa. Veo a este hombre quebrantado por la culpa, sabiendo que con sólo dar la orden Dios puede hacerlo desaparecer, pero también lo veo aferrado

con todas sus fuerzas a su única posibilidad de salvación: Por naturaleza Dios jamás rechaza a un corazón contrito y humillado. "¡Esa es mi posibilidad!", dice David. "Oh, Dios Todopoderoso, perdóname, perdóname, hazlo por amor a tu Nombre.” Después de esto,

III DAVID CONFIESA SU FE EN LA OBRA DE DIOS. Leamos los vv 6-9:

Pese a todo lo que está viviendo, David cree que si Dios lo purifica, él será limpio. Basta con que el Señor intervenga en una vida para que esta sea transformada. Día a día Dios limpia la vida de millones, quienes postrados ante Él son restaurados para la gloria de su Nombre .

David cree en la obra perfecta de Dios. Tiene la certeza de que la intervención divina en su vida será suficiente para que él cambie. ¡La perfección de Dios es completa, todo lo que Él hace es perfecto! Si Él dice que cambiará su vida, es porque lo hará.

Cree que el gozo y la felicidad volverán a él. Todos hemos fallado a Dios en algún momento, por experiencia propia sabemos que el pecado nos aleja de Dios, sentimos un desasosiego; al recapacitar y sentir el peso de la culpa un profundo dolor se adueña de nosotros; la corta delicia que un tiempo pudo otorgar El pecado, se transforma en una larga agonía. David sabe que con el perdón divino también vuelven el gozo y la felicidad, por eso lo dice.

El enemigo quiere hacernos creer que nuestro pecado es tan grande que es imposible ser perdonados. ¡Mentira! La eficiencia y eficacia de la sangre de Cristo se cumple con cualquier pecado. Lo que Satanás quiere es empequeñecer la obra de Cristo en el Calvario, pero no puede porque el poder y victoria logrados a través del sacrificio de Jesús no pueden ser ocultados. La exigencia de Dios para otorgar el perdón puede ser resumida en estas pocas palabras “arrepentimiento sincero, confesión y fe en la misericordia del Señor”. ¿Se da cuenta? El recibir el perdón sólo depende de usted.

IV DAVID MUESTRA AL SEÑOR SU NECESIDAD ESPIRITUAL. Leamos los vv 10-12 ...

Este rey sabe tan bien que ha pesar de todo el perdón que se le pueda otorgar, por su naturaleza humana el corre el riesgo de volver a caer; por lo tanto, David necesita un corazón nuevo y limpio, desea que esa tendencia suya que le llevó a cometer adulterio con Betsabé y homicidio contra Urías se termine, ya no quiere volver a pasar por lo mismo.

David necesita que Dios renueve un espíritu recto y obediente en él. Él sabe lo bueno para hacer y lo malo para no hacer, pero el conocimiento no basta para llevar una vida de santidad, eso sí nos hace más responsables de cómo hemos de actuar (las Escrituras establecen un ay para los que sabiendo hacer lo bueno, no lo hacen); aparte de todo eso debe ser recto y obediente de corazón y sólo Dios puede cambiar a tal profundidad.

David necesita volver a estar en la presencia de Dios. Cuando Adán y Eva pecaron fueron condenados a morir: fueron expulsados de la presencia de Dios, el vínculo perfecto que mantenían fue roto por el pecado. La Biblia dice "La paga del pecado es muerte". Jesús oró en Getsemaní llorando amargamente debido a la más terrible experiencia jamás vivida por él: la separación de su Padre celestial, su profundo dolor no era ocasionado por la crucifixión que se avecinaba ni por la muerte física (sabía que resucitaría al tercer día), él sufría porque por primera vez su comunión con Dios Padre se vería rota. En la cruz le oímos clamar ”Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" Dios Padre alejó su presencia de Jesús porque en ese momento nuestro amado Señor cargaba con todos nuestros pecados y los de toda la humanidad de todos los tiempos, por nosotros fue hecho pecado y maldición, aunque él no cometió pecado alguno. En ese momento, Jesús no estaba en condiciones de estar en la presencia de Dios Padre porque Él es perfectamente santo. El pecado nos aleja de Dios, por esto es que David clama ser restituido delante de Dios, se sabe perdonado.

David necesita recobrar el gozo de la salvación. Parte del fruto del Espíritu en el creyente es el gozo, y este sólo puede ser disfrutado por aquel que ha nacido de nuevo. El pecado jamás ha sido el detonante para el gozo, tarde o temprano el pecador sólo distingue la amargura.

V DAVID SE COMPROMETE. Los vv 13-17 nos muestran el compromiso del rey ante Dios: ...

La consecuencia lógica después de todo el proceso de restauración es que David anhelaba compartir su experiencia con los otros. Es lo que debemos hacer todos: compartir lo que hemos aprendido. Todo padre aconseja a sus hijos para que éstos no cometan los mismos errores, no quieren verlos sufrir las mismas consecuencias de ellos en sus vidas. David está gozoso por haber sido perdonado y tiene mucho que decir al respecto.

Por ello es que David se compromete a enseñar a los pecadores el camino de Dios. Él fue uno de ellos, sabe como trabaja el enemigo para atrapar a los descuidados, ha aprendido tanto de esta experiencia.

Se compromete a testificar la justicia de Dios. ¡Cuán hermoso es recibir la gracia del perdón divino! Nuestro corazón rebosa de testimonio gratitud y la única salida para no explotar de dicha es glorificando Su Santo Nombre. David tiene que contarle a los demás de la justicia divina, tiene que decir a todo el que vea que Dios destruirá a todo el que pecare a menos que éste se arrepienta de sus desviados caminos.

Y finalmente, se compromete a presentar sacrificio de alabanza a Dios, quien se agrada del espíritu quebrantado. Qué mejor que reconocer la grandeza de la persona de Dios.

Conclusión: De la misma manera que David, todos los que han pecado y están abrumados por los sentimientos de culpa pueden encontrar el perdón, la limpieza de sus pecados, la restauración y la gracia divinas, si se acercan a Dios en el espíritu y en las palabras de este salmo. La súplica de David de renovación se basan en la gracia, la misericordia, la bondad y la compasión de Dios, en un corazón de veras contrito y humillado, y, por sobre todo en la muerte expiatoria de Cristo por los pecados de los seres humanos.

Si usted ha pecado contra Dios y otros y aún no ha arreglado las cuentas con Él no deje pasar más el tiempo. Está en sus manos la situación: recuerde que nuestro amado Señor ha dispuesto todo para que usted vuelva a Él. No demore más el momento de la reconciliación. Ya basta de servir de muñeco de Satanás. Imite a David, no en vano quedó registrada su experiencia:

(Repaso de divisiones)

Y como le dijo Jesús a la mujer adúltera: "Vete y no peques más”.

14/8/08

MANASÉS: EL DESPERDICIO DE UNA GRAN OPORTUNIDAD

2Cr 33:1-19 (2R 21:1-18)

Introducción.

1.- Manasés fue hijo del gran rey Ezequías de quien Dios dijo: 2Cr 31:20

2.- Comenzó a reinar a los 12 años y lo hizo por 55 años.

3.- 14º rey de Judá. De los 20 que hubo en el reino del sur, M fue el peor.

4.- Su nombre significa “Que hace olvidar”.

La vida de Manasés nos mostrará las terribles e inevitables consecuencias del pecado en la vida de un hijo de Dios. Para ello, analizaremos las distintas etapas del proceso espiritual del rey.

I El pecado de Manasés. vv 2-9

Ø Manasés no sólo hizo lo malo ante los ojos de Jehová como muchos otros reyes, sino que, según v6 «se excedió» en sus pecados hasta encender la ira de Dios.

Manasés pecó en el plano espiritual: directamente contra Dios.

* Deshizo las reformas de su padre Ezequías.
* Estableciendo el politeísmo (v3)
* Patrocinó el espiritismo y el culto a los astros del cielo. Realizó hechicerías utilizando el poder recibido de los espíritus malignos. 2R 21:6 dice que «instituyó encantadores y adivinos».

Manasés pecó cometiendo crímenes contra inocentes. 2R 21:16

a) Mató a los profetas y todos aquellos que protestaron contra la idolatría.

b) Sacrificó a su propio hijo (algunas revisiones hablan en plural: «hijos»), pasándolo por fuego tal como lo hizo su abuelo Acaz (2R 16:3). Hecho vergonzoso que fue imitado por el pueblo. (2R 23:10)

Manasés pecó al hacer pecar a la nación. v9

Los extravió y llevó a cometer atrocidades peores que las de los pueblos paganos que habían sido destruidos por Dios a causa de sus pecados. 2R 21:9 dice que Manasés «los indujo a que hiciesen más mal»; el v11 dice , v16 agrega que...

Manasés tenía todas las posibilidades para ofrendar un gobierno agradable a Dios:

* El ejemplo de vida de su padre quien realizó una obra fenomenal;
* La experiencia en un mandato bueno ante Dios, pues M reinó junto a su padre por lo menos 10 años
* Recibió una nación saneada espiritualmente;
* Heredó un plan espiritual para su nación que sólo tenía que imitar.

Pero optó por seguir los pasos de su abuelo el rey Acaz, a quien superó en iniquidades.

Ø De la misma manera, los cristianos muchas veces optamos por el pecado, aun teniendo todo a nuestra disposición para llevar una vida santa. (1Co 10:13). Dios mismo quien está a nuestro favor en las luchas contra el pecado. Cuando éste nos vence es sencillamente porque no hemos usado las armas dadas por Dios.

Ø Es nuestro derecho y deber acudir a nuestro Señor y a los medios de santidad provistos por Él. No seamos como este rey insensato que teniendo más oportunidades que los otros reyes para ser lo que Dios quería, optó por desperdiciarlo todo, cual hijo pródigo.

II La advertencia de Dios a Manasés. v 10

v Dios envió a Sus profetas para advertir al rey, pero este no quiso escuchar. Dios anunció a la nación que el juicio y el cautiverio se avecinaban a causa de sus pecados. Judá fue testigo del juicio de Dios sobre Samaria, pero esto no llevó al pueblo al arrepentimiento. Dios prometió tratar a la casa de David como trató a la casa de Acab (v. 13).

v Las estrategias de la policía son para disminuir la delincuencia

v El interés de Dios no es el castigo, sino nuestra santidad; por ello, nuestras rebeliones siempre serán seguidas de una advertencia de Dios, y el castigo nunca vendrá sin un aviso previo.

Dios puede usar cualquier medio para que la advertencia llegue a nosotros: Sus señales de peligro son muy visibles ( Señales de Tránsito).

v Gá 6:7 dice que “Dios no puede ser burlado.” Si usted no aprovecha esta oportunidad para cambiar su rumbo, Dios le castigará, porque con Él no se juega.

III El castigo de Dios a Manasés. v 11

q (1R 21:14) Judá era el punto central de la historia redentora, formando lo que había quedado del pueblo elegido de Dios.

Dios castigó a M, entregándolo en manos de los asirios, éstos lo llevaron a Babilonia encadenado. Este rey quien orgullosamente abandonó la senda justa dejada por su padre y que decidió desechar a Dios mismo, lo vemos humillado al máximo, siendo arrastrado por esos mismos enemigos de Dios a quienes M se había unido en sus pecados.

q Así trabaja el enemigo a través del pecado: seduce, envuelve, se hace nuestro amigo, y cuando consigue que desobedezcamos a Dios, nos arrastra por el lodo de la vergüenza, humillándonos públicamente, de ser posible. «Porque la paga del pecado es muerte» (Ro 6:23).

q Así como el Señor mostró Su perfecta justicia al advertir sobre el castigo que se acercaba si no volvían sus rostros a Él, igualmente mostró Su justicia al castigarlos por desoír la voz divina. La historia se repite millones de veces de generación en generación, la humanidad no aprende, ni siquiera al conocer las desgracias que se han acarreado multitudes, pueblos enteros por pecar.

q Ya es hora de empezar a reconocer que ciertas dificultades son consecuencia de nuestras rebeliones. No culpe a los demás. Dios procurará por todos los medios que usted deje esa vida alejado de Él, si ello significa una dura disciplina, entonces así se hará, la cual terminará sólo cuando usted se arrepienta de sus pecados y decida volverse a Dios.


IV El arrepentimiento de Manasés. vv 12-13

ü En un momento de crisis y en gran aflicción (vv 11-12), este rey se arrepintió genuinamente y clamó a Dios y fue perdonado (vv 12-13). El perdón concedido a M después de su profundo arrepentimiento y humildad ilustra de manera conmovedora la verdad de que todos pueden encontrar gracia cada vez que sinceramente se humillen y clamen a Dios. No hay pecado que sea más grande que la misericordia divina.

ü Es inherente a la naturaleza humana el tomar el pecado a la ligera. La verdadera comprensión de nuestro pecado nos debe llevar a un arrepentimiento sincero, 2Co 7:10. Dios no toma el pecado a la ligera

ü No tenga miedo de acercarse a Dios, Él es el más interesado en que usted vuelva a la senda. He 4:15-16 . No le crea a Satanás (Jn 8:43-44). Arrepiéntase de sus pecados con todo su corazón y sepa que hay unos brazos amorosos que con un amor sin igual esperan para abrazarlo.

V La restauración de Manasés. vv 14-16

* M se arrepintió honesta y profundamente y, como consecuencia directa, Dios lo perdonó, lo libró y lo restauró a su trono. Una vez ahí inmediatamente empezó a reparar el daño que había hecho.

1.- Fortificó de nuevo a Jerusalén contra el enemigo;
2.- quitó los ídolos y los altares extraños, tratando de deshacer la idolatría
y restaurar el culto a Jehová; y
3.- procuró guiar a la nación a volver al Señor.

* Dios en su gracia perdonó al rey y le permitió regresar a su trono, porque nuestro Justo Señor obra a favor de los que con sinceridad se humillan y oran. Esto no significa que recuperaremos todo lo perdido, pero sí que seremos vueltos a nuestros lugares en el Cuerpo de Cristo.

* Todo cristiano cuyas obras y conciencia han sido lavadas con la sangre de Jesús, debe proceder inmediatamente a restaurar a quienes haya dañado.

Es el tiempo de pedir perdón, restaure su propia vida y la de los demás.

VI Las consecuencias del pecado de Manasés. 17, 21-24

* Desafortunadamente, pese al verdadero arrepentimiento de M y a su trabajo de restauración, el largo y malvado gobierno de M había llevado a muchos al pecado y a la ruina (2R 21:9-15) Su renovación no detuvo las continuas consecuencias de su anterior influencia para el mal (cf 2R 24:3-4).

1.- En la vida espiritual de la nación.

1.1 En la adoración a Dios. A pesar de que el pueblo volvió a adorar sólo a Dios, lo hacía en forma incorrecta (2Cr 33:17).

1.2 En el ministerio profético. M trató de deshacer la idolatría y restaurar el culto a Jehová. Pero ya era tarde. Había destruido el orden profético .

2.- En su descendencia.

2.1 En su hijo y sucesor. En el breve reinado de 2 años, Amón hizo volver a Judá a la idolatría de M.

2.2 En el gobierno de su nieto Josías. A pesar del liderazgo moral de Josías y de su avivamiento espiritual y de sus reformas, Judá había declinado tanto como nación que ya no era posible el cambio nacional profundo y duradero.

La caída de Judá fue el juicio de Dios sobre un pueblo obstinado e impenitente que imitó los terribles pecados de M.

* Una Madre lloraba desconsoladamente por televisión, pues su hermoso hijito de 2 años estaba muriendo a causa del SIDA. Pero su dolor era doble, ya que ella le había transmitido el virus con el que se contagió ella llevaba una libertina y muy descuidada vida sexual. Su amado hijo estaba muriendo por culpa de ella.

* El severo juicio de Dios sobre su pueblo del AT sirve de advertencia a los creyentes de hoy. Si Dios no perdonó a las ramas naturales, tampoco perdonará a los que han sido injertados si se conforman al mundo y a un estilo de vida de pecado (Ro 11:18-25)

El pecado es el peor negocio de todos los tiempos, nadie gana practicándolo. ¿por qué seguir desperdiciando su vida viviendo una vida de derrota espiritual, sólo por probar lo prohibido? ¿Qué desea para sus hijos? Es hora que dé un giro a su vida, busque la santidad.

Conclusión.-

Hemos estudiado la vida de M: ... Es triste, pero Dios le dio a M el reinado más largo de cualquier rey hebreo, sin embargo, no logró casi nada. Es más, incluso su arrepentimiento no detuvo la mano del juicio de Dios; fue el pecado de M lo que impulsó a Dios a enviar a la nación al cautiverio (23.26–27).

El rey M tuvo todas las oportunidades de vivir en piedad y servir a Dios y a su pueblo con fidelidad. Su padre fue tal vez el rey más grande de Judá (excepto por David); el profeta Isaías ministraba en sus días; sin embargo M no buscó al Señor, sino hacia el final de su vida. Admiramos lo que hizo después de su conversión, pero no podemos dejar de sentir que hizo más daño en sus primeros años que lo que reparó en sus últimos años. Nótese que no lo sepultaron con los demás reyes, sino más bien en su jardín privado.

La conclusión final es que, aunque el perdón y la restauración son experiencias maravillosas, ni lo uno ni la otra nos librarán de la desdicha de ver el fruto de nuestros actos pecaminosos en nuestras vidas y en nuestro medio.

AMÓS, UN GRAN PROFETA MENOR

Am 7:10-17

Introducción.-

Fondo histórico

Al estudiar a este gran profeta, podemos destacar las siguientes áreas de su vida.

I AMÓS: EL HOMBRE DENTRO DEL PROFETA.

1.- Su origen.

2.- Su llamamiento.

II AMÓS: CARACTERÍSTICAS DEL PROFETA.

1.- Obediente en toda circunstancia.

2.- Valiente pese a la adversidad.

3.- Fiel en el ejercicio de su misión.

III AMÓS: EL MENSAJE DEL PROFETA.

1.- Juicio y retribución por el pecado.

2.- Justicia divina.

3.- Restauración futura.

Conclusión.-

Dios sigue buscando profetas como Amós: siervos y siervas dispuestos a estar y hacer la voluntad de Dios. Personas que no teman entregar un mensaje divino, que llamen pecado al pecado y desenmascaren al enemigo fuera y dentro del pueblo de Dios. Dios a usted ha entregado un mensaje que proclamar, vaya, suba a los montes altos, vaya a las plazas. Cumpla con el mandamiento de Mr 16:15.

LA RESTAURACIÓN DEL PUEBLO DE DIOS

Joel 2:12-27

Introducción.-

Trasfondo histórico.

La restauración espiritual de un cristiano que ha caído en pecado, involucra las áreas que enumeraremos a continuación.


I NUESTRA CONDICIÓN.-

1.- Dios nos dice que hemos pecado.

2.- El pecado nos separa de Dios.

3.- El pecado conlleva castigo.

II NUESTRA ACTITUD.

1.- Volvámonos a Jehová, es nuestra única posibilidad.

2.- Convirtámonos a Él verdaderamente.

3.- Busquémosle todos: grandes y pequeños.

III NUESTRA OPORTUNIDAD.

1.- Dios desea nuestra salvación.

2.- Dios ha provisto para nuestra salvación.

3.- Dios nos ha reservado su bendición.



Conclusión.

No hay pecado que sea mayor que la misericordia de Dios.

Pero ni todo el amor divino podrán rescatar un alma no arrepentida. Hay tres puntos importantes que deben cumplirse antes de que la restauración de un pecador sea lograda:

Primero, debemos comprender nuestra real situación ante Dios por nuestros pecados.

Segundo, Debemos arrepentirnos verdaderamente y convertirnos a Él.

Tercero, Debemos aferrarnos a la oportunidad que da Dios de alcanzar la salvación y de ser bendecidos grandemente... por pura misericordia.

(Invitación a reconciliarnos con Dios.)

EL MENSAJE PROFÉTICO A LA IGLESIA


Introducción:
Desde la primera página de la Biblia podemos darnos cuenta de que Dios siempre ha procurado mantener una estrecha comunicación con su creación, especialmente con los que después integraron el pueblo elegido. Él decidió levantar personas escogidas que escucharan su voz y entregaran fielmente el mensaje que tiene para toda la humanidad.

ASÍ COMO EN LOS TIEMPOS DE LOS PROFETAS, HOY DIOS TAMBIÉN TIENE UN MENSAJE PARA SU PUEBLO, el que básicamente habla acerca de cuatro temas:

I El primer tema del mensaje profético a la Iglesia trata ACERCA DE LA NATURALEZA DE DIOS.

Siendo Dios un tema inagotable, nos impondremos la difícil tarea de hablar sobre algunos pocos atributos de su Persona.

El Señor posee atributos respecto de la creación: Él es el Creador y Todopoderoso gobernante del universo (Is 40.28); por lo tanto, es el soberano de la historia cuyos acontecimientos sirven para sus propósitos de salvación y juicio: Is 45.1 habla de Ciro, este rey sin saberlo había sido elegido por Dios para hacer retornar a Israel a sus tierras añoradas; Hab 1.6 se refiere a los caldeos quienes por sus características crueles fueron autorizados por el Señor para castigar a Judá por sus transgresiones.

Dios también posee atributos morales: su mensaje siempre nos habla de la santidad y justicia divinas, atributos que le llevan a aborrecer y castigar el pecado. En Neh 9.33 se nos habla de que hemos recibido castigo justo porque hemos actuado pecaminosamente delante de Dios. Él es misericordioso y paciente, estos atributos le llevan a agotar todos los recursos antes de castigarnos por nuestras rebeliones. El salmo 103.8,10,11 dice: ...Un atributo divino que nos invita a descansar confiadamente en Él es su fidelidad, Dios es fiel a su Palabra: tengamos la certeza de que lo que Dios dice, cumple.



II El segundo tema del mensaje profético trata ACERCA DE LA CONDICIÓN DE SU PUEBLO (LA IGLESIA).

Is 58.1-2 dice: ...El Dios Todopoderoso nos ordena que sin tardanza ni timidez declaremos las transgresiones en las que ha incurrido su pueblo: El profeta Oseas, según leemos en el libro del mismo nombre, fue ordenado por Dios a contraer matrimonio con una mujer fornicaria, la que al tiempo después adulteró; esta situación fue usada por Dios para mostrar al profeta la actitud de Israel quien perteneciendo al Señor había ido en pos de dioses ajenos. Al vivir en carne propia la desdicha de saber que su amada se había entregado a otros amantes, Oseas pudo comprender en forma aproximada el dolor que Dios estaba sintiendo al ver que su pueblo se estaba alejando de Él. En el libro de Oseas Dios acusa a su pueblo de adulterio, y en el plano espiritual esto no es menos que idolatría. Esta acusación es totalmente vigente: Hoy Dios sigue diciendo: Mi pueblo está en adulterio porque en su corazón he sido postergado, otros amores están ocupando el lugar que a mí me corresponde. Una mañana desperté hablando dormida, decía: Ante cualquier situación que se me presente, siempre debo elegir a Dios. ¿Es una realidad en nuestras vidas? ¿Elige usted siempre a Dios? Cotidianamente vivimos muchas situaciones en las que debemos enfrentar una elección: si nos atrasamos, dejamos la oración para después: no elegimos a Dios; si estamos entretenidos en la TV o en alguna otra actividad y es hora de ir a la iglesia pensamos "5 minutitos de atraso no molestan al Señor": nuevamente no elegimos a Dios. Dedíquese un día a contar todas las veces en que se enfrenta a una decisión en la que Dios es una de las alternativas, ¿qué hace usted? ¿Qué lugar tiene el Señor? Si no es el primero entonces usted es culpable de idolatría.

Is 1.11-17 dice: ... En este pasaje Dios acusa a su pueblo de una religiosidad inútil, se hacen tantas cosas con apariencia santa, pero que en realidad lo único que provocan en Dios es asco a causa de la hipocresía de los que la ejecutan. ¿Qué está pasando en su vida personal con Cristo? ¿Cuál es su verdadera motivación al orar, al congregarse, al cantar? ¿Rutina? ¿De qué nos sirve el ofrendar, diezmar, si lo primero que llega a la presencia del Señor es el mal olor que rodea nuestras vidas a causa del pecado que nos ha corrompido? ¡Ya no más, dice el Señor! Estoy cansado de sus ofrendas (Is 29.13)... con cuanta indiferencia viven sus vidas con doble estándar: cantan, sonríen, dicen "Dios le bendiga", pero yo sé, dice el Señor, lo que realmente hay en ellos.

En Is 5.20 se lee: ...¡ Hemos visto tanto pecado a nuestro alrededor que ya ha pasado a ser parte del paisaje y no logramos notar la diferencia entre lo bueno y lo malo, pero hay otros que han caído a niveles aun más bajos cambiando los mandamientos de Dios por los propios; dicen: "¿Cómo va a ser malo si todo el mundo lo hace? Es normal. Si los jóvenes tienen relaciones prematrimoniales por amor no es pecado, porque Dios es amor, ¿no dice eso la Biblia?" pero Dios dice: "¡Mentiroso! Mi santidad no ha disminuido y delante de mí no habitará lo inmundo".

En Hg 1.3-11 leemos: ...En este pasaje el Señor reprende duramente a su pueblo porque ha descuidado la casa de Dios debido a sus afanes materialistas personales, habían vivido un tiempo de gran prosperidad económica, pero como suele ocurrir la abundancia material llenó sus corazones, llevándoles a olvidarse de la obra de Dios, el templo estaba en mal estado pero ellos incluso tenían casas de temporada. En Mal 3.6-10, Dios reclama que no han sido destruidos sólo porque Dios es estable en su decisión, pero que deben cambiar de conducta porque han robado al Señor reteniendo los diezmos, ofrendas y primicias que le corresponden. Esta es la misma denuncia de Hageo: Descuido de la obra. ¿A qué hemos sido traídos a este mundo? ¿A levantarnos temprano en la mañana, tomar el transporte para llegar al trabajo, detenernos a la 1 PM para almorzar, reintregarnos a las 2 pm y seguir trabajando hasta las 6 pm o incluso más tarde, llegar a casa, comer, apenas conversar con la esposa y los hijos, luego partir a la iglesia (si es que lo hace en la semana), regresar y dormir? Discúlpeme, pero Dios jamás pensó en darnos una rutina diaria tan poco estimulante como la descrita; muy por el contrario, estamos aquí para darle sabor a esta tierra, para que Dios pueda ver a la humanidad con la luz que proyectamos. Usted en sí mismo es bendición por ser hijo de Dios, vamos muévase, produzca, bendiga la obra. Gastamos tanto tiempo trabajando para tener posesiones propias y pareciera que nunca surgimos, ¿por qué? porque Dios no puede bendecirle si usted le ha relegado a un miserable segundo lugar en su vida.

Abdías 1:10-11: ...La acusación aquí es contra los descendientes de Esaú quienes viendo como los descendientes de Jacob eran dañados por sus enemigos, los edomitas no sólo no los ayudaban sino que además se regocijaban en su derrota y también les destruían. Esaú y Jacob los que una vez fueron hermanos. Cuando usted llega a su congregación ¿qué ve? ¿Personas? No, más que eso, usted ve a los que han sido lavados por la sangre de Jesús, usted ve a hermanos suyos que Dios ama tanto que dio a su único Hijo para procurarles la salvación, en síntesis, lo que sus ojos ven son otros iguales a usted. A través de Pablo sabemos que nuestro deber de provisión es primero con la familia de la fe, es decir, sus hermanos en Cristo. En Jn 13.34-35, Jesús dijo: ...El amor hacia los otros es la señal que el mundo reconoce en los seguidores de Cristo. ¿Qué señal ven en usted los inconversos que le conocen?

III El tercer tema del mensaje profético a la iglesia trata ACERCA DE LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO.

En Ro 6.23 Pablo nos dice que: "La paga del pecado es muerte", es tan clara la verdad establecida en estas pocas palabras que realmente es innecesario detenernos en más explicaciones. El que peca, muere. Pero ¿cómo trabaja el pecado para llevar a la muerte? La persistencia en el pecado lleva a la destrucción porque nos separa de Dios, la persistencia en el pecado contrista al Espíritu Santo hasta que finalmente se retira de la vida de aquel que prefirió las tinieblas a la luz, dejándonos el Espíritu Santo es porque hemos caído en la apostasía personal y no hay vuelta atrás, pues sin el Espíritu Santo ¿quién nos convencerá de pecado, quién nos llevará al arrepentimiento, quién nos guiará a Cristo? Él es el que cumple estas funciones. Usted que aún realiza prácticas pecaminosas ¿hasta cuándo cree que estirará el elástico sin que éste se corte?

IV El cuarto tema del mensaje profético a la iglesia trata ACERCA DEL LLAMADO DIVINO AL ARREPENTIMIENTO.

Toda acusación de pecado, toda reprensión están motivadas por el deseo de Dios de que cambiemos de vida para no ser destruidos. Es Su amor el que dice en Hch 3.19: Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor,; en 2Co 5.20 "a través de Pablo el mismo Dios dice: Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios."

Pero no basta con solo decir "me arrepiento", en Mt 3.8 Juan el bautista aquel que preparó el camino para el Señor predicando y practicando el bautismo del arrepentimiento dijo: "Producid, pues, frutos dignos de arrepentimiento". Dios no quiere solo que nos lamentemos por haber pecado, la palabra que se traduce al castellano como arrepentimiento significa "cambio de mentalidad", es una expresión que invita a un cambio total respecto del pecado y a un retorno completo a Dios. Muchos dependen de las emociones y esperan diversas manifestaciones como lágrimas, escalofríos, un dolor punzante en el pecho, etc.,pero el arrepentimiento no es cuestión de sensación, es volverse de los pecados a Dios. Una de las mejores definiciones de lo que arrepentirse es la dio un soldado. Cuando se le preguntó cómo se había convertido, contestó: "El Señor me dijo: Alto. Atención. Media vuelta a la derecha. Marche. Yo sencillamente obedecí".

El arrepentimiento sincero alcanza el perdón de Dios, en Mi 7.18-20 leemos: 18 ¿Qué Dios como tú, que perdonas la maldad, y olvidas el pecado del resto de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque es amador de misericordia. 19 El tornará, él tendrá misericordia de nosotros; él sujetará nuestras iniquidades, y echará en los profundos de la mar todos nuestros pecados. 20 Otorgarás á Jacob la verdad, y á Abraham la misericordia, que tú juraste á nuestros padres desde tiempos antiguos.

El arrepentimiento mueve a Dios a borrar y a olvidarse de los pecados tal como lo leímos anteriormente en Hch 3.19.

El arrepentimiento es indispensable para la salvación, 2Co 7.10 dice: "La tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación".

Conclusión: ¡Iglesia, oye la voz de tu Dios! Él dice que "porque Él no cambia no hemos sido consumidos". El mensaje que ayer dio a Israel, lo da hoy a su Iglesia:

(Repaso de Divisiones)